Análisis de espacios de visibilización en la escena Tucumana

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Análisis de espacios de visibilización en la escena Tucumana

Meternicht, Marcos Oscar*,

Tucumán.

meternicht01@gmail.com

Trabajo Final en el marco de la Acreditación/Aprobación (mínimo sesenta puntos) con principio de Promocionalidad. Cátedra: Teoría General del Arte. LAV.

Departamento Artes Visuales. Facultad de Artes. U.N.T.

Introducción

A continuación, analizaremos brevemente el rol que cumplen los espacios de visibilización de arte en la escena artística tucumana, su efectividad y relación con la misma, utilizando el marco teórico de la Tesis de García Canclini titulada “La sociedad sin relato” y tomando el foco que en ella hay sobre el papel que cumplen los espacios institucionalizantes. Para ello, se utilizará de ejemplo al Museo Provincial de Bellas Artes “Timoteo Eduardo Navarro”, en su carácter institucional, y a la galería/taller “El Taller”, en su carácter de espacio autogestionado, a la vez que se evaluará el desenvolvimiento de ambos espacios en las redes sociales, específicamente Instagram, por ser la más influyente y activa en estos momentos.

Desarrollo

Para empezar, me parece pertinente realizar una breve descripción de los espacios que aquí se utilizan de ejemplo, a fin de destacar sus principales características. Esto nos permitirá aclarar sus diferencias y puntos en común, desde los cuales abordaremos su desempeño.

El Museo Provincial de Bellas Artes “Timoteo Eduardo Navarro” fue fundado en el año 1916, y se ubica en su actual sede (9 de Julio 44, San Miguel de Tucumán, Tucumán, Argentina) desde 1977. El mismo depende de la Dirección de Artes Visuales del Ente de Cultura de Tucumán. Según encontramos en la página del Ente de Turismo de la Provincia de Tucumán, la institución cuenta con los siguientes objetivos y labores: (Con una misión clara como habilitar espacios para comunicar, investigar, difundir y poner en valor el patrimonio artístico provincial, el museo de Bellas Artes Timoteo Navarro aspira a ser una institución referente a las artes visuales a nivel nacional. (Tucumán M. P.-P.). Para ello, la institución se vale de la realización de exposiciones itinerantes de artistas locales, nacionales e internacionales, o de muestras permanentes del patrimonio, como también de la organización anual del Salón de Artes Visuales para el ámbito Nacional, que tiene, de entre tantos objetivos, el de “Contribuir al desarrollo y visibilización de lxs artistas visuales, tanto a nivel local como nacional, a través de la difusión de su obra y el reconocimiento a su labor.” (Tucumán E. d.). Desde este Salón, la institución también logra ampliar su patrimonio, adquiriendo algunas obras de sus participantes. Lamentablemente, la institución se encuentra sin atención al público desde inicios del 2020 por fallas edilicias.

En cuanto a “El Taller”, este es, como su nombre lo indica, un taller de enmarcado autogestionado, cuyos inicios se remontan hacia el año 1997–98 aproximadamente, el cual albergó desde sus primeros días exhibiciones de alumnos de la Licenciatura en Artes Plásticas en la provincia de Tucumán. Con el paso de los años y tras un crecimiento progresivo, empezó a funcionar definitivamente como un espacio expositivo y, fundamentalmente como una galería de arte. Hoy por hoy, “El Taller” se presenta como “(…) un espacio vigente desde hace más de dos décadas en la provincia de Tucumán que se fue posicionando como lugar de visualización de la escena artística provincial con un firme objetivo de ser funcional a la formación de un mercado de arte en la región.” (Arteinformado). “El Taller” se encuentra entonces con el objetivo de fomentar la formación de un mercado del arte estable en la provincia, a la vez que serviría también como espacio de recepción para la obra de artistas emergentes y consagrados, realizando exposiciones de hasta un mes de duración.

Ahora bien, resulta interesante pensar como estos espacios se encuentran posicionados dentro de categorías con origen en la Europa iluminista/moderna, siendo estos fruto y también posibilitadores de la autonomización del arte que hasta entonces dependía estrictamente de los intereses del estado y la iglesia “A partir del siglo XVIII, la burguesía -convertida en clienta de los artistas-, así como la creación de museos, galerías y salones literarios autonomizaron sus prácticas al establecer instancias propiamente estéticas para valorar el arte y la literatura” (García Canclini, 2010: págs. 31 – 32). Actualmente, situándonos en la escena tucumana, corresponde poner atención en cómo los espacios mencionados convergen en algunos aspectos, buscando apoyar la escena en la que conviven. Por otro lado, es preciso remarcar que, mientras una galería tiene como principal objetivo la finalidad comercial y lucrativa, y por ende sus estrategias y decisiones se verán atravesadas, en parte, por los designios y el vértigo del mercado, una institución museística se encuentra en la responsabilidad de llevar a cabo tareas de carácter educativo (a través de la realización de muestras que buscan tanto realzar los movimientos locales actuales o pasados, como también la introducción de producción foránea) y hacerse cargo de la catalogación y mantenimiento de su patrimonio. Pero más allá de esto, es cierto que existe una similitud entre los objetivos de ambos sitios, que se ubica en esa finalidad de difundir y visibilizar, que, a la vez, también terminan por influir y condicionar la escena y su producción, pues estos espacios se valen de variados parámetros para la recepción y circulación de obras “Las obras y las prácticas de los artistas están condicionadas, pero no por el todo social sino por ese conjunto de relaciones en las que interactúan agentes e instituciones especializados en producir arte, exhibirlo, venderlo, valorarlo y apropiárselo” (García Canclini, 2010: pág. 32).

Más resulta evidente que existe una diferencia entre los ejemplos hasta aquí expuestos, por lo que resulta necesario preguntarse ¿Con cuánta eficiencia es desarrollada esta tarea? ¿Qué espacio visibiliza más la emergencia? ¿Es posible que un museo se encuentre en desventaja a la hora de elegir entre dar a conocer lo emergente y preservar lo consagrado? ¿Será, acaso, que estrategias como la autogestión y el ritmo del mercado resultan más efectivos a la hora de conseguir impulsar las nuevas producciones? Las respuestas a estas preguntas se encuentran, a mi parecer, en los mismos interrogantes, ya que si pensamos en qué es lo que diferencia un proyecto autogestionado de un museo, procedemos a notar cómo elementos como la burocracia estatal y el mantenimiento de obra terminan ralentizando la capacidad de promoción y sustento a una escena local, la cual debe ser parcialmente dejada de lado a fin de satisfacer necesidades de corte archivista.

Un documental titulado “Tabacalera: Cultivando Autogestión” de Jordi Busquets publicado en el año 2014, ofrece una interesante perspectiva. Se basa en una serie de entrevistas a gestores y gestoras del denominado “Centro Social Autogestionado Tabacalera”. Se trata de un espacio cultural ubicado en una fábrica de tabacos abandonada, en el barrio de Lavapiés, de la ciudad de Madrid, España. Si bien la locación pertenece al Gobierno español, esta se encuentra gestionada por movimientos sociales y artísticos provenientes, en su mayoría, del mismo barrio. En dicho espacio se realiza el dictado de numerosos talleres de índole teatral, plástica, expositiva, etc. En el documental se cuenta como Tabacalera nació con la finalidad de hacer frente a las necesidades de numerosos movimientos artísticos que no lograban acceder a las exigencias de renombrados espacios expositivos. De hecho, en el documental se realizan numerosas comparaciones con el Museo Nacional Centro de Arte “Reina Sofía”, en las cuales incluso se llega a plantear un estado de crisis dentro del circuito tradicional e institucional del arte, causado por la incapacidad de los espacios oficiales para receptar parte de las manifestaciones artísticas y sociales emergentes. Tabacalera, se presenta entonces como un lugar en donde priman los principios de gratuidad, colectividad, autogestión y las licencias libres, buscando evitar las barreras existentes en los espacios oficiales, brindando la posibilidad a todo tipo de proyectos artísticos.

Sin embargo, es importante entender al Proyecto Tabacalera como un caso extremo de oposición a los sistemas y circuitos de visibilización tradicionales del arte. A pesar de esto, resulta interesante posicionar al espacio El Taller en el lugar de la Tabacalera y al Museo Timoteo Navarro en el del Reina Sofía, y ver como resulta necesario para la escena la aparición de espacios autogestionados que permitan, no solamente acelerar el proceso de visibilización de los artistas emergentes, sino también brindar criterios distintos a la hora de tratar y acoger la variedad de oferta que la misma escena artística presenta.

Por último, es preciso hacer mención de la importancia que radica en el buen uso de las redes sociales para poder alcanzar los objetivos que ambos espacios se proponen. Para esto, haré introducción de un tercer ejemplo proveniente de la escena artística porteña: la galería “OH NO”. OH NO es una galería de arte de Buenos Aires que, además de realizar sus exposiciones en espacios físicos (variados y adaptados a cada proyecto artístico) también se valen del uso de las redes y los medios virtuales para realizar maniobras de circulación y visibilización de la producción artística no solo bonaerense, sino también nacional. Como ejemplo podemos tomar tanto su página de Instagram, como también la publicación virtual de “RAF” (Revista de Arte Federal), la cual se encarga de dar conocer la producción de artistas emergentes de todo el país. Por su parte, tanto El Taller como el Museo Timoteo Navarro cuentan con sus respectivas cuentas en esta red social y tuvieron sus incursiones en los medios virtuales. Resulta evidente, y sobre todo por parte del Museo, que este es un medio en el cual no se ha conseguido llevar a cabo las tareas educativas o difusoras que a la institución se adjudican. De hecho, si ingresamos a los perfiles de ambos espacios en Instagram, se puede notar como El Taller pudo hacerse con un mayor número de seguidores, como también lograr un mayor lazo de interacción con la comunidad artística, la cual es invitada a participar y aparecer en su perfil a través de entrevistas cortas, la difusión de sus obras, etc. Esto no debe ser relegado a un segundo plano, puesto que seguimos hablando de un proyecto fundamentado en la autogestión. En esta situación, el Museo Timoteo Navarro, si bien realiza esfuerzos, vuelve a tropezar a la hora de optar entre la labor educativa y la de difusión de artistas, concluyendo en un portal virtual desarticulado y poco desarrollado. Quizás estemos siendo espectadores de un período de transición y de aprendizaje, en el cual la institución debe generar estrategias en las que se produzca un uso más eficiente de sus recursos y los que ofrece la red, a fin d lograr expandir su influencia y su capacidad operativa, y con ello conseguir educar a un mayor porcentaje de la sociedad.

Conclusión

Con base en los ejemplos expuestos, mi intención es señalar la necesidad de la proliferación de espacios expositivos que garanticen la pluralidad de criterios de recepción de las obras y su visualización, como también resaltar la importancia de incorporar, en los espacios ya existentes, las herramientas que los medios virtuales ofrecen y sumergirse sus ventajas tanto para el desarrollo y valoración de la escena artística local, como la educación de la población sobre el patrimonio artístico que estas albergan, herramientas que adquieren un estatus indispensable si las colocamos dentro de un contexto en el que el museo se encuentra a puertas cerradas.

Bibliografía

Arteinformado, E. Í. (s.f.). https://www.arteinformado.com/guia/o/el-taller-galeria-de-arte-130476.

García Canclini, N. (2010). La sociedad sin relato. Buenos Aires: Katz.

Tucumán, E. d. (s.f.). Bases y reglamento - 49º Salón de Artes Visuales para el ámbito Nacional. San miguel de Tucumán.

Tucumán, M. P.-P. (s.f.). https://www.tucumanturismo.gob.ar/ciudad-historica/57/174/museo-provincial-de-bellas-artes-timoteo-navarro.

Museo Provincial de Bellas Artes “Timoteo Eduardo Navarro”, Instagram: https://www.instagram.com/museotimoteonavarro_tucuman/

El Taller, Instagram: https://www.instagram.com/eltallerarteyoficio/

Busquets, J. (2014). "Tabacalera: Cultivando Autogestión". https://youtu.be/xAcxMEi6HXQ.

OHNO, Galería: https://linktr.ee/ohnogaleria?B85D6E1B-2E6E-B84D-A181-64B324C41E40_saas_cup_C6FA3ED5_6D17_47D1_B6E2_F4B02CC905E0_

OHNO, Instagram: https://www.instagram.com/ohnogaleria/

RAF – Revista de Arte Federal: https://issuu.com/benjofeli/docs/raf_issue_2

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Meternicht, Marcos Oscar Alumno avanzado de la carrera Licenciatura en Artes Visuales. Facultad de Artes Universidad Nacional de Tucumán. Argentina. Julio 2022