¿Y LA SALA DE AULA TALLER? ALGUNAS REFLEXIONES

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¿Y LA SALA DE AULA TALLER? ALGUNAS REFLEXIONES

Perf. A/C Norma Juárez

normajuarez05@yahoo.com.ar

Facultad de Artes. Dir. Licenciatura en Artes Visuales/Plasticas.

En una coyuntura excepcional de pandemia y aislamiento social obligatorio la universidad parece no saber qué hacer; es más: tampoco parece saber con qué hacer, ni dónde hacer.

¿Para qué sirve la universidad? ¿Qué número de alumnos sería el idóneo por docente? ¿Cómo optimizaríamos su función en el tejido social? –entre otras preguntas– aparecen desde una impropiedad que reclama, sin embargo, alguna atención.

Bien por el contrario: se impone una universidad mediada por las nuevas tecnologías a modo de salvataje de una institución sin duda clave en la construcción socio-cultural de las subjetividades.

No podrá olvidarse en ningún momento que en sus acciones tradicionalmente legitimadas la institución educadora se imponía la tarea quizá imposible de gestionar la disolución de las diferencias; al respecto, Larrosa Bondía sostiene que la “escuela es una ‘doble paternidad’ es otro lugar donde uno es un estudiante como otro cualquiera”.

Ahora bien: la universidad hoy –mediada por las nuevas tecnologías– deshace ese espacio de encuentro y puesta en común re-estructurándolo de un modo otro. Mientras profesores, alumnos y padres intentan sortear las dificultades de la desigualdad por la no conexión con la utópica esperanza de que pasada la crisis volverá la normalidad pre- pandemia, se instaura una especie de sistema social fundado en la conectividad como la instancia redentora del momento. Todo deviene virtual: compra de los enseres domésticos, consultas con médicos, relaciones sociales y de recreación como libros on-line, conciertos y puestas en escenas de obras teatrales.... La web ofrece un sinfín de modos de ´conectarnos´, plataformas como zoom o Meet no solo están sirviendo para acceder a una clase o consultas sino además para festejar cumpleaños y todo aquello que la ocurrencia nos lo permita imaginar.

El COVID-19y nuestros precarios modos de resistirlo

El imperativo de la distancia social como único modo de preservarse del contagio del afamado virus nos lleva a estructurar un nuevo esquema social sin contacto humano y con el eje en la virtualización. Pero: ¿Somos conscientes de la segregación que se está imponiendo? ¿Es que acaso no advertimos que los planes paliativos de emergencia y el no pago de algunas plataformas no borran las diferencias? La institución educativa–sumada a esta revolución tecnológica– no parece advertir que se nos escapa una de las mayores riquezas: la Sala-Aula como un espacio de una puesta en común donde, como sostuvo María Zambrano, “se va a aprender de oído”.

Dicho de otro modo: es en la Sala de Aula donde el docente desarrolla el saber como un hacer; es en la Sala-Aula donde se despliega un proceso de vinculaciones y asociaciones sin duda axial para los procesos de enseñanza-aprendizaje. Aun cuando los rituales de la Sala de Aula no son ajenos a las diferencias –adviértase bien: diferencias y no desigualdades–, todos nos centramos en lo mismo: probablemente no del mismo modo, pero sí en lo mismo. Larrosa Bondía advierte en este sentido:

“En la escuela se descubre la diferencia, la singularidad, pero no la desigualdad; en ella el protagonista no es el alumno sino la tarea y eso es lo que hace diferentes a los alumnos. La igualdad en la escuela es una igualdad abstracta porque desde el momento en que se da la tarea y todos las hacen todo el grupo se iguala”.

De ahí –entonces– que ir a la universidad sea un ir donde la experiencia parece tener un lugar asignado. En suma: es un ir donde espacio, tiempo y conocimiento se convocan mutuamente.

Hay que decir que algunos planteos de Larrosa Bondía han sido verdaderamente proféticos. Antes de la pandemia por COVID-19, advertía este pensador: “El aula está en trance de desaparición extinción por el tópico: ‘ya no hay que ir a un sitio específico para aprender’ sino también porque el aula se está transformando en ‘un ambiente de aprendizaje’ que no es lo mismo que una Sala de Aula”.

¿Y nuestras Salas de Aula Taller?

Un caso especial son las Salas de Aula Taller. No hay dudas que el esquema de la Universidad Nacional de Tucumán sobre la estructuración de nuestra carrera Licenciatura en Artes Visuales/Plasticas y el perfil de las cátedras Taller tiene una paternidad directa en los Atelier medievales donde el maestro enseñaba y coordinaba por prueba y error; maestros, aprendices y colaboradores convivían en un espacio físico en común aproximándose al aprender a hacer de modo simultaneo. El término Taller Atelier se define como el espacio en el que se realiza un trabajo manual. Desde los alfares pasando por las bottegas italianas de los Talleres renacentistas europeos hasta nuestro Siglo XXI mantuvieron una misma estructura. Estos espacios hoy están shokeados por la imposición del aislamiento social obligatorio diluyendo su dinámica sustancial. El presentismo pasó a suplantarse por la mediación con el uso de las Nuevas Tecnologías.

Nuevamente en el siglo XXI y retrotrayéndonos a unas década atrás observaremos la creación de algunas plataformas como una apoyatura del aprendizaje en la Sala de Aula; este esquema venía a aproximarnos al uso de nuevas tecnologías, mediación y posterior educación virtual. Sin embargo el covid19 hizo que este esquema se invirtiera: actualmente la interacción con alumnos y colegas se nos impone mediada. Estudiosos en educación hablan hoy en día de un futuro inmediato mediado y con esporádicos encuentros presenciales donde el protocolo sanitario nacional reglara las condiciones.

Entonces ¿será esta una etapa trascendental para redefinir el espacio Sala de Aula Taller? ¿Sera posible que estas Experiencias Pilotos en la base de prueba y error nos aproximen a una nueva configuración de estos espacios Áulicos? ¿Nuestro futuro inmediato será un compromiso entre presentismo físico y mediatización? Considero que este es un tiempo de oportunidades para poner en marcha nuestra inventiva como docentes. Todos los procesos que ensayamos de marzo al presente seguramente decantaran en pos de un fortalecimiento de los aciertos que auguro son muchos y variados. Esto podrá llevarnos a repensar nuestras Salas Aulas Taller.

Llegada esta instancia cabe preguntarse sobre la mediatización, por lo tanto: ¿Es que tanta sincronización de presencias mediadas nos creará una sensación de comunidad con el tiempo? ¿La vivencia del espacio y del tiempo que tradicionalmente ofrecía la institución educativa–y por ende la Sala de Aula para el aprender– seguirá concibiéndose en la mente del alumno cuando está frente a la pantalla de su ordenador en el interior de su hogar? ¿Es que la mediación de la pantalla no promueve acaso los peligrosos gestos del yo; lo egoico como una constante en el alumno? ¿Es que el profesor será totalmente reemplazado por YouTube? ¿Los alumnos necesitarán solo información? ¿Se volverá no indispensable el saber?

Respuestas a estas preguntas hoy no se me dibujan pero sí creo en una posibilidad de mixtura entre mediación y presencialidad. De ser así el alumno registraría un sinfín de información a modo de selva en la web mientras que el encuentro con el profesor podría servirle para elaborar una ordenación de la información experimentando la construcción del saber en ese espacio ritualizado Sala de Aula que tanto anhelamos por estos días…Siendo optimista me atrevo a pensar que tal vez esta distancia física que hoy nos encuentra ´expulsados` del espacio en común Sala de Aula Taller logre una resignificación de todo: Sala de Aula, institución, educación.

Los cambios se han impuesto y la sociabilidad no podrá seguir siendo lo que era. Comencemos a mirar en consecuencia a través de los vidrios inexistentes de Edward Hopper; tal vez de ese modo podamos comenzar los esbozos de nuevos paradigmas. Eso sí, no olvidemos que el más beneficiado debe ser el sujeto y no el sistema de mercantilización. He aquí nuestra responsabilidad.

Junio 2020

BIBLIOGRÁFIA

-Ander-Egg, Ezequiel: El taller: una alternativa de renovación pedagógica, Buenos Aires, editorial Magisterio Río de La Plata, 1999.

-Bourdieu, P. (1986). La escuela como fuerza conservadora: desigualdades escolares y culturales. Leonardo, Patricia. La nueva sociología de la educación. SEP, México: El caballito.

-Dussel, Inés. Desigualdades sociales y desigualdades escolares en la Argentina de hoy. Algunas reflexiones y propuestas. En publicación: Desigualdades sociales y desigualdades escolares en la Argentina de hoy. Algunas reflexiones y propuestas. Inés Dussel FLACSO, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Sede Argentina. 2004. - http://mapa.educacion.gob.ar/sistema-educativo/wp-content/uploads/sites/3/2015/07/ed_primaria_-4_dussel.pdf

Selwin, N. (2017). Entrevista a Neill Selwyn, AIKA, Diario de Innovación y Tecnología en Educación, 17 enero, 2017.

- Larrosa Bondía, Jorge:: "La escuela de ahora no sabe mucho qué ... isep-cba.edu.ar/web/2019/10/05/jorge-larrosa-la-escuela-de-ahora-no... http://isep-cba.edu.ar/web/2019/10/05/jorge-larrosa-la-escuela-de-ahora-no-sabe-mucho-que-hacer-con-el-nino-cliente/

Dr. Brailovsky, Daniel.Sobre el trabajo, el oficio, la artesanía y lo que hay dentro de eso que hacen los profesores y profesoras Primera parte: https://www.youtube.com/watch?v=WfXETY7TzO0&feature=emb_title Segunda parte: https://www.youtube.com/watch?v=1luw1hy16GY Tercera parte: https://www.youtube.com/watch?v=p8FCjhco7I4

Fig 1: Taller II T.V.2019. LAV. FAUNT

Fig 2: Taller II T.V.2018. LAV. FAUNT