Los cambios culturales y del pensamiento europeo. El caso del Ballet Tríadico de Oscar Slechmmer. Proyecto para su enseñanza en la Historia universal de la danza

Una Mirada al Desarrollo de la Danza Académica Durante los S. XX y XXI
diciembre 29, 2019
Entrevista con Alejandra Uñates
diciembre 29, 2019
 

Los cambios culturales y del pensamiento europeo. El caso del Ballet Tríadico de Oscar Slechmmer. Proyecto para su enseñanza en la Historia universal de la danza

Prof. Aybar Mónica - Prof. Tio Vallejo Constanza - Prof. Graciela Cristina Nascí

monique.aybar@gmail.com

contivallejo79@gmail.com

gcnasci@hotmail.com/p>

Palabras Claves: Cambios culturales. Ballet Tríadico. Oskar Schlemmer

Desde fines del siglo XIX, se vienen gestando cambios en el pensamiento europeo que son el reflejo de un cambio de época que consistió en dejar atrás los valores, prácticas culturales, propios del siglo XIX, el sistema político de la burguesía liberal, el excesivo racionalismo, y el arte académico entre muchos otros cambios. El surgimiento del arte de vanguardias es el principio de esos cambios en el terreno cultural., del mismo que otras manifestaciones en la literatura como el simbolismo o en el ámbito de las ciencias la aparición de Freud y la teoría del psicoanálisis como así también las corrientes filosóficas de Niethche que planteaba el fin y la muerte de la cultura racionalista occidental. Todas estas corrientes del irracionalismo que en si misma son contenido de una ponencia, fueron la base cultural que explico el fin del mundo europeo del siglo XIX y de las ideas burguesas que lo acompañaban, donde la Primera guerra mundial marco el punto de inflexión que dio paso a lo nuevo.

En esa nueva Europa naciente, se produjo la aparición de nuevas formas políticas que representaban a las masas, y que marcaban nuevos tipos de relaciones entre los representantes y los representados, al igual que nuevas formas culturales de carácter irracionalistas, que cuestionaban los valores tradicionales y racionales herederos de la modernidad.

Fue en el contexto de la Europa de entreguerras, en el contexto de las libertades de la Alemania de Weimar, republica social democrática que sustituyo al antiguo Imperio Alemán el ámbito social, político y cultural donde se explica el auge de la Bauhaus, y los cambios que experimentaba el mundo y la sociedad.

Uno de los grandes aportes de la Bauhaus es que se estableció un espacio donde las artes de la élite se unieron con la artesanía, produciendo dos fenómenos altamente decisivos para el arte y la sociedad de la época: por una parte, la des jerarquización de las escuelas y de la enseñanza de las prácticas artísticas y, por otro lado, el desarrollo de nuevas ideas y conceptos en paralelo a la búsqueda de nuevas técnicas y tecnologías para su puesta en marcha.

Oskar Schlemmer, fue artista y maestro de la Bauhaus, cuyo principal interés era pensar nuevos conceptos y reflexiones sobre la relación del hombre con el espacio, a partir de un análisis geométrico de las formas corporales y de los movimientos de éste en el espacio. La originalidad de sus planteamientos escénicos permitió combinar sus conocimientos pictóricos y plásticos con una gran intuición teatral.

En esta oportunidad hablaremos del Ballet tríadico, la obra dancística más conocida de Oskar Schlemmer.

La primera representación del Ballet fue en 1916, en Stuttgart, como parte de una función benéfica organizada por el regimiento de soldados al que Oskar Schlemmer perteneció durante la Primera Guerra Mundial; obtuvo una licencia para ensayar y, concluida la representación, volvió a las trincheras. Se suele suponer que el Ballet tríadico representa los principios de la Bauhaus, pero eso no fue de tal modo; Schlemmer se forjo un lugar propio en la escena de su época y se unió a la Bauhaus, en 1921, cuando ya tenía años trabajando en el Ballet.

Fue gracias a este Ballet, y no al revés, que Walter Gropius, director de la Bauhaus, le ofreció a coordinar el Taller de Teatro de esta institución educativa.

La contribución de Schlemmer al desarrollo de la danza en el siglo XX está de alguna forma velada. Los motivos de esta omisión seguramente son variados y complejos y aquí me limitaré a mencionar dos: por un lado, su obra no encaja en la que podríamos considerar, al menos vista en retrospectiva, la corriente dominante de la época.

Por otro lado, frente a figuras que ocupan un lugar central en la historia de la danza, como Laban y Wigman, la contribución de Schlemmer podría parecer el pequeño juguete exótico de un pintor, de un outsider.

“…fue pionero de un tipo de danza que no encajaba ni en las categorías del ballet clásico ni en las de la Danza Expresionista alemana, en contraste con la tendencia general de su época, fue el primer artista que exploró la abstracción en la danza. Incluso cuando la obra escénica de Schlemmer se menciona, a menudo es descrita como un intento, interesante pero insignificante, de crear ballets “mecánicos”. [Lahusen, 1986: 65]…”

El legado de Schlemmer tal vez pueda comprenderse mejor si lo estudiamos como una figura singular, colocándolo en el centro de su propio universo estético y filosófico, y no como una figura marginal del canon de la historia de la danza.

Una de sus principales creaciones fueron el “Ballet Tríadico”, el mismo en sus escritos expresaba: “Primero surgió el vestuario, los figurines. Después, la búsqueda de la música que mejor les correspondiera. Música y figurines juntos llevaron a la danza. Este fue el proceso”.

No se trató de un ballet en sentido tradicional, más bien fue una crítica a la noción elitista del Ballet académico, y para muchos de una anti danza, fue una combinación de danza, vestuario, pantomima y música, en tanto los bailarines estaban vestidos como figurines.

Schlemmer estaba muy interesado en “la forma”; toda su trayectoria como pintor y escultor está basada en la búsqueda de la forma adecuada para expresar “la idea, el concepto”. Además, a diferencia de los artistas expresionistas (tanto pintores como bailarines), no le interesaba en absoluto la expresión directa de las emociones. En él todo es reflexión, mesura, búsqueda de tipos ideales que expresen, no lo que distingue a un ser humano de otro, sino aquello que tienen en común. Un rasgo que le gustaba del ballet era su artificialidad y en este sentido uno de los medios para lograr la artificialidad era el vestuario.

En palabras del propio Schlemmer

“…El Ballet triádico consta de tres partes que forman una estructura de escenas dancísticas estilizadas que se desarrollan de lo humorístico a lo serio. La primera es alegre, burlesca, y se representa con telones amarillo-limón. La segunda, ceremoniosa y solemne, se desarrolla en un escenario rosa. Y la tercera es una fantasía mística en un escenario negro. Las doce danzas tienen dieciocho diferentes vestuarios y son bailadas alternativamente por tres personas, dos hombres y una mujer. Los vestuarios están hechos de telas rellenas y de formas rígidas de papel maché, cubiertas con pintura metálica o de color. [Schlemmer, 1961: 34]

Como Schlemmer, concebía el arte de una manera integral, y además era artista plástico, el vestuario para él era fundamental en la danza y en la relación del hombre- bailarín con el espacio, pues entonces el vestuario cumple un rol fundamental en este ballet, al respecto:

Podemos notar que estos vestuarios

 Forman una especie de caparazón o envoltorio alrededor del cuerpo humano.

 Tienen una o varias partes rígidas que necesariamente limitan el rango de movimiento del bailarín que los viste.

 En algunos casos dejan visible el rostro del bailarín, pero en otros lo ocultan detrás de una máscara.

 Algunos ocultan partes del cuerpo hasta hacerlas desaparecer por completo, particularmente, las extremidades.

 Ciertos vestuarios obligan al bailarín a un modo preciso de locomoción por la forma que tiene el diseño en la parte inferior.

 Los personajes claramente femeninos o claramente masculinos mantienen una apariencia humana: rostro, piernas y brazos son visibles. Los personajes más ambiguos en cuanto a su sexo son también los más ambiguos en lo que se refiere a su “humanidad”. ¿Son humanos disfrazados, son marionetas, autómatas, visitantes del espacio exterior?

Los vestuarios no son sólo una ocurrencia, detrás de su apariencia estrafalaria hay una clara intención de explorar las distintas formas en las que cierto cuerpo puede relacionarse con cierto espacio.

A diferencia de otras obras dancísticas que podrían bailarse con o sin vestuarios, para la existencia del Ballet triádico son una condición imprescindible. No son un accesorio ni algo que se agregó al cuerpo del bailarín en movimiento, sino el punto de partida del bailarín, del movimiento y de la danza

Los que bailan sobre el escenario del Ballet triádico son seres humanos que, gracias al vestuario y a movimientos intencionalmente estilizados, se despojan de parte de su humanidad para convertirse en figuras abstractas en movimiento. El espacio, por su parte, se construye de tal forma que deja de ser sólo físico y se convierte en metafísico, espacio transfigurado que nos permite ver—o tal vez sólo intuir—una realidad trascendente.

Para él, el arte es artificio y la danza no es la excepción. El cuerpo en movimiento que tiene en mente no es el cuerpo que danza desnudo sobre los valles y colinas de Monte Veritá, sino el organismo que responde a las leyes matemáticas y que forma, junto con el espacio, una composición geométrica. No es sensual ni claramente sexuado, está a medio camino entre un ser humano, un muñeco y una expresión numérica que apela a cierta cosmovisión.

La puesta en práctica…

A partir de este trabajo quisimos mostrar como en el marco de los festejos por los 100 años de la escuela de la Bauhaus hemos tomado este ejemplo de enseñanza en la marco de los contenidos de enseñanza de la cátedra de Historia Universal, para pensar un proyecto interdisciplinario con las cátedras de Danza Clásica 1y Fotografía 1 con el objetivo de plasmar en la práctica, los conocimientos teóricos de los alumnos, y para favorecer procesos de integración Inter cátedras que fortalezcan nuestra identidad y pertenencia institucional y la de nuestros alumnos al entender el sentido del arte desde una mirada integrada.

En ese sentido luego del trabajo teórico y visual hemos planteado el trabajo articulado de recreación y búsquedas de nuevos sentidos sobre la puesta y que nos ha llevado a recrear con nuestros alumnos la obra en el campo coreográfico y de diseño de vestuario, comprometiéndolos desde los inicios de sus trayectorias académicas con la construcción creativa de una obra de arte a partir de una reflexión teórica previa.

Las docentes de Técnica de la Danza Clásica, tuvieron que seleccionar los elementos y el sentido coreográfico y técnico y hacer un proceso de adaptación y selección para que pudiera ser realizado por alumnos de primer año de la carrera de danzas clásicas, que no tenían formación técnica y teórica, pero que sentían mucho entusiasmo en el trabajo.

Luego de realizar la selección, se armaron los grupos de alumnos que formarían parte de la obra y se inició la tarea de ensayos. No fue fácil trabajar en relación de articular la técnica con la música, ya que la misma es abstracta y con una rítmica que conserva medidas geométricas, que son difíciles de traducir a la técnica de la danza.

Una vez trabajadas la selección de las escenas y la organización de la obra en tres actos, se trabajó junto a todos los alumnos en el armado y el diseño del vestuario. Esta tarea si represento un duro trabajo, ya que tuvimos que utilizar materiales que teníamos a mano y realizarlos nosotros mismos, luego de hacer un estudio previo de los bocetos de la pieza original y de guardar fidelidad estilística y técnica con los materiales originales.

Cuando logramos contar con todo el vestuario, organizamos las sesiones de fotografía con los alumnos de la catedra de Fotografía 1 y montamos la escena en el salón de clases, resulto fascinante simular fragmentos de la danza para hacer el montaje escénico y recrear los ambientes de la obra original.

Finalmente se presentó la obra ante el público en la semana del artista, y la muestra de fotografía con el trabajo realizado por los alumnos de fotografía.

Creemos que la tarea realizada fue muy fructífera para el trabajo creativo de los estudiantes y sobre todo para su formación artística, ya que el acercamiento a este tipo de obras que forman parte del acervo de nuestra cultura dancística universal ayuda a los estudiantes a valorar propuestas diferentes a las aceptadas por las estéticas difundidas en la historia de la danza occidental, pero sobre todo porque consideramos que en la formación del perfil artístico de nuestros bailarines y o profesores de danza contemporánea, la producción artística debe partir de un trabajo de reflexión y profundo conocimiento teórico que enriquezca sus mirada y les otorgue mayores herramientas profesionales, que les permitan intervenir creativa y críticamente sobre aspectos esenciales de nuestra cultura.

Bibliografía

Schlemmer, Oskar, Escritos sobre arte: pintura, teatro, danza. Cartas y diarios, traducción de Ramón Ribalta, Paidós, Barcelona, 1987.

Sloterdijk, Peter, Esferas I, traducción del alemán de Isidoro Reguera, Siruela, Biblioteca de ensayo 24, Madrid, 2009.

Wick, Rainer, Pedagogía de la Bauhaus, Versión de Belén Bas Álvarez, Alianza Editorial, Madrid, 2007.

Páginas web citadas

Acumulación originaria - http://acumulacionoriginaria.blogspot.com/2009/08/el-ballet-triadico-de-oskar-schlemmer.html

Arte historia - http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/estilos/72.htm - http://www.bildindex.de/?+pkunstler:schlemmer%20+pkunstler:oskar#|home