LA BAUHAUS Y LA FIGURA DE LA MUJER, EL DISEÑO MÁS ALLÁ DE LAS FRONTERAS
diciembre 29, 2019
Diseñadora Isabel Siñeríz
diciembre 29, 2019
 

HECHO A MEDIDA

María Elna Cappelli

¿Cómo fue tu proceso como profesional a partir del momento que egresaste?

Mi proceso fue algo lento al principio, me costó encontrar un lugar donde poder desarrollarme como diseñador

Luego de egresar pasé por varias experiencias relacionadas con el comercio, hasta llegar a n local de decoración. Este lugar fue Phorma, que era una marca dependiente de SÍNTESIS, una empresa tradicional dedicada a la fabricación de muebles de algarrobo que ya tenía una larga trayectoria

Si bien al principio la labor era básicamente de ventas y armado de los espacios en el salón de venta, la clientela demandaba un asesoramiento en el diseño de muebles que empezaban a llegar por medio de revistas europeas, pero que no existían como opción de compra en nuestro medio… y ahí vi la primera oportunidad.

Tuve la suerte de tener la confianza de mi jefe en ese momento y de un cliente aventurero que decidió confiar. En aquel entonces colocar un TV de plasma era una tarea difícil, pesaban 60 kg y no existían soportes, además era extremadamente costosos (costaban lo mismo que un auto 0 km) por lo que nadie lo tenía en consideración.

Luego de aquella experiencia, todo fue dándose de una manera más fluida, y esta historia quedó en anécdota.

Con el tiempo y en paralelo, fui construyendo espacios integrales, y tomándome la libertad de incorporar el diseño de muebles a medida, siendo esto a lo que me dedico en el día de hoy.

¿Cómo definirías tu trabajo? ¿Se encuadra dentro de un estilo específico?

A la hora de encarar un trabajo lo tomo como algo totalmente nuevo, creo que es fundamental imprimirle a un proyecto lo que uno intuya que necesita, y no caer en una tendencia o moda que puede llegar a ser pasajera, sobre todo en viviendas, ya que son proyectos que deben tener una vejez más prolongada, y en el caso de proyectos comerciales creo que las tendencias o modas deben servir de inspiración, pero cada lugar debe tener un espíritu y concepto propio, lo que sale de la identidad y la filosofía de cada marca.

¿Te inspira algún diseñador en particular?

Me encanta en general el trabajo de todos los diseñadores de la Bauhaus, también a gigantes como Pelli, Sahaa Hadid, Niemeyer, Calatraba, etc… creo que la mayor influencia no va por el lado de lo estético, sino del hecho de esta gente desafío, y desafía límites y decidió ser auténtico, imprimir personalidad y espíritu a su producción, más allá de la rama del diseño o la arquitectura al que pertenezcan.

Nos gustaría que definieras tu producción y nos contaras sobre tus expectativas para el futuro

Insisto con el HECHO A MEDIDA

Creo que el mayor aporte que se puede hacer es aportar soluciones.

Para mí el diseño debe ser práctico, tener personalidad propia, y mejorar dentro de lo posible, las condiciones en las que se vive un espacio.

Creo que lo importante está en los detalles, y que todos esos detalles les san tan sutiles al usuario que no se noten, pero se disfruten, que la luz sea justa, que el clima sea el correcto, que las texturas, los brillos y reflejos estén estudiados y no solo sea un aporte por que quede bonito… que los espacios tengan un elemento que los haga de alguna manera característico, y por sobre todas las cosas, único.

Creo que a futuro, el diseño va a seguir ganando terreno.

En el público residencial, se vive el diseño no como algo superfluo, sino como algo que aporta una mejor calidad de vida, y en lo comercial el marketing y la estética obligan a tener una oferta atractiva y ofrecer no solamente un soporte para ofrecer un producto, sino que se busca tener una experiencia desde lo sensorial que ayuda a vender mejor los productos.

¿Cuáles consideras que fueron tus experiencias más significativas en el tiempo que llevas trabajando como diseñador en el medio?

Es difícil elegir a qué hijo uno quiere más.

Me gustó y disfruté de cada proyecto, en la actualidad, creo que la más emblemática es la puesta en valor del hotel Garden Plaza, frente a Plaza Independencia, donde tuve la fortuna de trabajar con Felicitas Griet, con quien hoy formamos un equipo increíble. Me gusta pasar de vez en cuando por las obras, ver los cambios, ver qué cosas se incorporaron o se sacaron del proyecto original, porque de esa forma se nota una evolución, y se reinterpreta constantemente un proyecto y se crece mirando al futuro la producción