Entrevista a la Diseñadora Alejandra Lamelas

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Entrevista a la Diseñadora Alejandra Lamelas

Alejandra Lamelas

https://www.facebook.com/mueblesQIRI/

Diseñadora de Interiores y Equipamiento FAUNT

Bio Diseñadora de Interiores y Equipamiento Técnica Universitaria en Fotografía Técnica en carpintería de banco Posgrado en Gestión Cultural (Univ. Nac. Cdba.) C.O Qiri / mobiliario sustentable C.O Semillero / espacio cultural alternativo

1.- ¿Quién es Alejandra Lamelas y cómo (y por qué) se acercó al Diseño?

¿A quién le resulta fácil hablar de sí misma? A mí no. Afortunadamente, si algo he aprendido de esta disciplina, son herramientas para afinar la observación y elaborar complejas descripciones.Detectar “problemáticas” y proponer soluciones, siempre direccionadas a mejorar la calidad de vida de las personas. No desde lo estrictamente utilitario o funcional, sino desde la experiencia emocional que nos brinda esa vida mejor. Al fin y al cabo, somos lo que sentimos; una teoría que comparto desde lo más sincero.

Así, es como aprendí a definirme por quién soy y no por lo que hago. Entonces diría, no que soy diseñadora o fotógrafa, gestora o productora, sino una eterna apasionada del quehacer artístico. De todo desafío que involucre la creatividad y el encuentro con otros, en experiencias que sean realmente transformadoras, en lo privado pero también en lo público.

El diseño reúne esas características, sobre todo porque es una herramienta de inagotables posibilidades de acción. Claro que a esto lo supe después, cuando ya sabía diseñar. No recuerdo muy bien cómo llegué aquí.

2.- ¿Cuáles fueron (o son) tus maestros o referentes?

Mis mayores referentes hasta acá han sido mis viejos. De ellos he aprendido la perseverancia, la entrega, el compromiso y la lealtad con uno mismo; y que sin eso, es muy difícil emprender proyectos exitosos. Sobre todo he aprendido que el éxito es la concreción de los deseos, y que nada tiene eso que ver con la plata. El éxito económico es otra cosa.

Maestros del diseño, los que me he cruzado en la vida real: Efraín Vargas (diseñador, carpintero) amigo, compañero y mentor del oficio más hermoso que he aprendido hasta acá; la carpintería.

En mis primeros pasos, Estudio USOS, una pareja de arquitectos jujeños que diseñaba muebles de rasgos muy contemporáneos pero con una gran impronta regional. A partir de ellos me cuestioné qué es la identidad en el diseño, sobre todo el peso de las herencias culturales (también desde lo estético). ¿Qué significa diseño local? ¿Cómo es el diseño tucumano? ¿Hay acaso una manera de ver y hacer diseño que esté signada por mi lugar de origen y las posibilidades que este entorno me ofrece? Claro que sí, y es lo primero que he intentado deconstruir, que la identidad es una construcción propia. Un conjunto de elementos que nos diferencia y nos hace únicos, y a la vez parecidos o referentes a algo. La identidad es eso a través de lo cual nos definimos y los demás nos reconocen. No tiene que ver con el qué sino con el cómo.

Eso último, lo he terminado de comprender de la mano del gran Diego Bresler; quien ha marcado un antes y un después en mi carrera. Desde su sabiduría y su generosidad, me ha inspirado a re-conocerme, a descubrir quién soy y a partir de eso, dar forma a las ideas. Así surgió Qiri, la marca de mueble bajo la cual diseño y produzco hace cuatro años. Alejandro Sarmiento y Luján Cambarriere, la dupla SatoriLab con quienes me he acercado al planteo de la sustentabilidad y el valor de las cosas. He entendido que diseñar no es crear objetos lindos y utilitarios, sino atender toda una cadena de hechos que tienen impacto sobre la vida de las personas. Que no hay diseño inocente y que con el diseño se puede cambiar el mundo. Pero que para cambiar el mundo, primero hay que atreverse. Y esa posibilidad, no se la debo sólo a mi herencia revolucionaria (porque no hablábamos de feminismo hace diez años), sino a las dos mujeres que me han abierto las puertas de este maravilloso universo que es el diseño de muebles: Teresa Dantur, mi primera maestra, con quien conocí las palabras de este lenguaje y la que me impulsó a andar este camino. Y Alejandra Rumich, diseñadora, gestora y responsable del más grande desafío que emprendí. Vender mi trabajo.

3.- ¿Qué formas, colores, materiales, definen tu obra? cuál es el fundamento? ¿Cuál es el concepto que subyace en tus obras?

Siempre me he inclinado hacia el diseño minimalista, refiriéndome a lo más simple y estrictamente funcional. Un diseño sin adornos. Simple, en todos los aspectos. Desde lo constructivo, sobre todo, hasta lo estético. Y esto no tiene que ver sólo con una corriente estética preferida, sino con las posibilidades que he tenido hasta acá para materializar mis ideas. Cuando se tiene un serrucho, sólo se puede cortar.Un desafío, no una limitación.Hacer diseño con lo que hay a mano, se ha convertido en mi impronta. Y acá no me refiero sólo a la materia prima disponible, que en una región como esta es sin dudas la madera; sino a la manera de trabajarlo. Aprender carpintería, ha sido primero una necesidad y después una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Me costaba encontrar carpinteros que quisieran o pudieran fabricar lo que yo proponía,entonces decidí independizarme aprendiendo a construir mis propias cosas. Emprendiendo así también, la más empoderante de las aventuras: ser carpintera. Y después, ser docente en el oficio. En ese camino, por suerte apareció el feminismo, para dar nombre y acompañar esas construcciones que hoy ya no son más aisladas. Ahora somos muchas las carpinteras. En el diseño que hago hay militancia, hoy sobre todo. Pero también una trama compleja de emociones y deseos dis-puestos sobre cada obra. Es otra forma de decir cosas, de generar algo en los demás. Al menos un buen momento.

4.- ¿Cuánto y cómo se acercan tus diseños a lo sustentable?

Como buena tercermundista, la mayoría de las decisiones respecto del qué o cómo hacer diseño, están condicionadas por el contexto socioeconómico. Hubiera querido dedicarme a explorar plásticos y materiales o tecnologías del “futuro”, pero por suerte, donde vivo no se puede. Y digo por suerte, porque explorando “lo que hay”, también descubrí que el futuro es eso, hacer cosas con lo que hay, porque el mundo no aguanta más que le sigamos poniendo cosas encima. Entonces hago carpintería, reciclado y diseño sustentable, es porque entiendo que es la manera más responsable de ofrecer soluciones de hábitat a las personas.

La técnica es la carpintería y la materia prima la madera, pero la forma de abordar el diseño está definida por mucho más que la morfología de la obra; simple, de líneas rectas y acentos de color. Sino por conceptos que le otorgan a ese objeto, otro valor además del utilitario. El valor de la experiencia. Todo lo intangible, que le aporta la complejidad a eso que a primera vista parece muy simple. Sería, la verdadera razón por la que ese objeto nos gusta. Entender que el diseño es una cadena de elementos que hacen a un todo, me ha permitido definir con conciencia cada uno de ellos. Entonces aparecen términos como la sustentabilidad o el ecodiseño, que definen la manera de producir los objetos, atendiendo que los procesos de fabricación sean con el mejor aprovechamiento de los recursos; pero que esos recursos provengan de fuentes renovables y en el final de su vida útil, puedan reincorporarse a esa cadena nuevamente. También se llama diseño consciente, porque aborda el impacto que ese producto genera en el entorno, cuando se fabrica, cuando se usa y después se descarta. Que cada acción genera una reacción, es una ley de la física, que puede ser llevada a todos los planos de la vida.

5.- ¿Cuál es la función social del diseño para Alejandra Lamelas?

El diseño es la herramienta que permite hacer mejor la vida de las personas, surge para eso en el seno de la sociedad, por lo tanto su función es a priori, social. Está configurado de acuerdo a las necesidades temporales del contexto del cual emerge y es en este aspecto, que se convierte en una herramienta muy poderosa. Porque diseñar es saber ordenar elementos de forma estratégica para mejorar una experiencia o comunicar un mensaje. Es la dirección de esa experiencia o en contenido de ese mensaje, lo que define, el impacto del diseño, en la sociedad.

Diseñar significa establecer entre el pensar y el hacer una mutua referencia. Y la estética sin ética se aproxima al fraude. Lo que interesa es el producto en su integridad, no únicamente su forma exterior o su función. El criterio del uso incluye también los efectos sociales y ecológicos que genera. Eso sería, hacer efectiva la función social del diseño.